No recordaba la última vez que alguien me había hecho caer en cuenta de algo que debía ser obvio para mí, una situación que estaba viviendo y que hasta que esa persona me lo dijo fue cuando logre abrir los ojos y ver lo que pasaba...
No sé si sea muy clara, el punto es que cuando se es una persona acostumbrada a tener control sobre todo: su estudio, su cuarto, la organización de sus cosas, sus preferencias, actividades, etc., resulta bastante molesto recordar que es imposible controlarlo todo, que siempre habrán cosas que se saldrán de nuestras manos, pero es más molesto aún darte cuenta de que ni siquiera se puede ejercer control sobre muchos sentimientos, hasta el punto que dejamos de ser nosotros mismos e incluso olvidamos que seguir sintiendo eso ha perdido sentido.
Recientemente me encontraba en una circunstancia en la que sólo alguien muy cercano a mí se daba cuenta que no estaba siendo feliz, pero yo discutía en cada oportunidad, aludiendo a que estaba enamorada y estando así no se puede sufrir (o eso creía yo), pero que engañada, sí se puede sufrir sobretodo cuando la forma de amar no es la misma, o cuando muchos problemas se interponen, debe ser por eso que ahora me da tanto miedo enamorarme de nuevo...
Pasó el tiempo y con él el trance acabó, no porque quisiera, pero lo agradezco cada día... hasta que no ves las cosas desde afuera, no puedes darte cuenta lo mal que estaban, o por lo menos no logras aceptarlo, yo siempre he dicho que las personas nunca son del todo ciegas, generalmente se tiene la sensación de que las cosas no están del todo bien.. En todo caso, (que mala costumbre la mía de salir de los temas) es uno de esos momentos en los que me desconozco, en los que no entiendo cómo puedo perder la cabeza y dejar de ser yo misma por "amor"...
La verdad sea dicha, por más organizada que sea JAMÁS podré controlarlo todo, y por un tiempo seguiré tratando de aceptar esa realidad.
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