22 de marzo de 2017

Use Somebody

Que alma más atormentada la que ocupa este cuerpo.

Se consume tan lentamente, que la persona que la posee casi no puede notarlo.

Dolor, decepción, ira, tristeza profunda... es todo lo que hay, seguramente todo lo que habrá.


No se sabe cuánto más soportará, cuando tendrá el valor de rendirse.

¿Cuándo podrá ser libre?

17 de febrero de 2017

Wherever you will go

No conozco a la primera persona que diga que las rupturas son fáciles, por más maduro o civilizado que alguien pueda ser, siempre son de lo más complicado en el mundo.

Es difícil decirle a alguien que ya no quieres estar con él, que por x o y, las cosas ya no funcionan, que no te sientes igual o que simplemente ya no sientes nada. Peor es para el que le dicen que ya no lo quieren.

Es duro, la verdad que sí, no podría explicar lo que siento en este momento, es una tristeza tan profunda que no me deja ni pensar, un dolor tan grande, de esos que nunca habías sentido... las ganas locas de salir corriendo, gritando o llorando. Este vacío en el pecho no me lo llena nada, y no recuerdo haberme sentido más sola que hoy.

Tengo muy buenos amigos, no son muchos pero son excelentes, el problema es que la gran mayoría vive a kilómetros de mí, y los que están acá tienen sus propias vidas, sus propias ocupaciones. No he recibido un solo abrazo desde que todo pasó, a nadie se le ha ocurrido que quizá lo necesite, creo que es una de las desventajas de ser la más joven de todos. A veces pienso que nunca debí irme de mi ciudad.

David fue todo para mí, lo amé con locura y no creo que vuelva a amar a nadie con esa intensidad, siendo honesta, no sería capaz de entregar mi corazón de nuevo, no quiero volver a sentir lo que siento hoy.

No porque un día vayas a morir dejes de vivir, pero en el amor creo que es más sano alejarse de él, nos hemos encargado de darle tanto valor que incluso creo que nos pasamos con eso, no es tan importante, ni siquiera relevante, por lo menos no el de pareja, pienso que se puede vivir tranquilo sin eso.

A pesar de mi tren loco de pensamientos, el amor de amigos, de familia, ese sí es completamente necesario,  en días como hoy lo he extrañado mucho, como quisiera que alguien me abrazara y me dijera todo va a estar bien.

Supongo que parte de crecer, es afrontar estas cosas por uno mismo. Poner la cara y seguir adelante, contra todo pronóstico, contra todo pensamiento derrotista, sólo seguir adelante.

4 de febrero de 2017

Enjoy the Silence

¿Sabes? Nunca fuiste tan especial para nadie, salvo tus padres y algunos familiares, estoy bastante segura de que el mundo seguiría igual si te marchas, no si mueres, sólo si te marchas.

Nunca fuiste la más bella, la más graciosa, la más talentosa o la más inteligente, sólo supiste hacer miles de cosas, pero no sobresalir en nada.

No fuiste la mejor amiga de nadie, siempre un segundo lugar, siempre hubo alguien sólo un poco más importante que tú, pero en definitiva más importante.

Nunca fuiste el crush de nadie, no realmente, a la larga las personas con las que estuviste te quisieron sólo un poco, sólo lo mínimo necesario para que estuvieras con ellas. Nunca nadie deseó con todas sus fuerzas estar a tu lado.

Nunca nadie se la jugó por ti, no dejaron de lado su comodidad por estar contigo, se aseguraron que todo estuviera bien antes de arriesgarse.

En la escuela fuiste buena, pero nunca la mejor, nunca la persona con más probabilidades de éxito, o la más bonita, o la que mejor bailaba, o la que mejor cantaba... Fuiste tan promedio que estoy segura, pocos recordarán tu nombre.

Tampoco fuiste la mejor hija, a pesar de haber sido única, fuiste la segunda favorita, la que no era tan buena como se esperaba, the average girl. Nadie realmente llamativo.

No recuerdo una ocasión en que alguien haya girado para verte en la calle, o que haya sostenido la mirada mientras pasabas, muchas veces deseaste ser invisible, si tan sólo supieras que siempre lo fuiste.

La verdad es que no sé por qué escribo sobre ti, el día que por fin decidas marcharte, pocos dirán que impactaste en su vida, serás una estadística más, un recuerdo fugaz.

3 de febrero de 2017

Closer

Me gustaba esto porque lo sentía anónimo, como un diario, como un lugar al que llegar cuando me naciera hacerlo... hoy, en definitiva es como si estuviera encriptado, nadie lee blogs, a menos que sean de maquillaje o moda, videojuegos, política, ustedes saben, cosas importantes. Lo que escribo acá dista mucho de ser relevante, lo es sólo para mí y para quien quiera saber qué hay en mi interior, en mi corazón, en mi cabeza... En mi loca cabeza.

Hoy redacto desde mi oficina, la misma de hace 2 años y medio (gracias a Dios), una que me ha visto crecer, reír, y una que otra vez, llorar. Es el lugar más tranquilo que conozco, claro cuando no están los locos de mi compañeros con sus múltiples historias, sus risas y esa energía tan bella que todos tienen. 


No me siento triste, no del todo, asustada quizá, crecer da susto, empezar a envejecer, mucho más. En algún punto pensé que esto de ser adulta me había quedado grande, gigante, me superaba y a mis ganas de seguir, pero no, todo pasa, lo que duele hoy mañana ya no, lo que asusta hoy, mañana hasta puede dar risa. En estos días pensaba en eso, en los "grandes" problemas que tenía en mi adolescencia; estar gorda, no gustarle al niño que me gustaba, no tener los últimos zapatos de moda, etc., completas tonterías que se sentían como el fin del mundo, y que hoy me hace añorar volver a tener esos problemas tan pequeños, tan simples, tan inocentes. 


No crean que estoy deprimida, la verdad no lo estoy, es solo que a mis 25 años tengo que pensar en pagar arriendo, servicios, transporte, ropa, comida, y miles de cosas más. Tengo que ahorrar, tengo que tener un plan, tengo que querer casarme, o tener hijos, o esas cosas que la gente normal hace. Así fue siempre mi vida, hacer lo que los demás esperaban de mí, lo que yo esperaba de mí: la mejor hija, la mejor hermana, la buena estudiante, la futura gran profesional, la más centrada, la mejor esposa, la mejor madre. En este punto, creo que no soy ninguna de esas cosas, vivo a kilómetros de mi familia por mi propio deseo, en mi segunda carrera soy una estudiante con notas bastante normales, como profesional no fui tan grande, sigo cometiendo errores de niña inmadura, y el sólo pensar en ser esposa o madre me produce náuseas.


No crean que estoy deprimida, la verdad no lo estoy, solo pensativa, recordando todo lo que creí que sería y hoy no lo soy, en como ya no quiero serlo. Pienso en tantos sueños que tuve y hoy parecen esfumarse, se deslizan entre mis dedos y se han vuelto casi imposibles de alcanzar. Pienso en el amor, en el que yo sentía por alguien, ese que era totalmente sincero y transparente, ese que amaba sin condiciones y sobre todas las cosas... ahora de eso queda poco, sigue siendo sincero pero ya no me embarga, ni me hace pensar que todo vale la pena por ese amor. 


No crean que estoy deprimida, la verdad no lo estoy, solo escucho canciones tristes porque no tengo ganas de las alegres, a estas horas no logro conectarme con ellas, no me harán sentir feliz, no realmente, así mejoren mi ánimo por un segundo, hoy no tendrán mayor efecto en mí. 


No crean que estoy deprimida, la verdad no lo estoy, solo quería escribir, volver a alguna parte de quién era, sentirme por un instante como la chica ingenua de 20 años que empezó este blog. Conectarme conmigo y mis emociones, la verdad no quise compartir esto con nadie.


Quizá mi próxima entrada esté cargada del optimismo que suelo tener, quizá sólo quizá, la próxima vez seré la Annie alegre y vivaracha, pero por hoy,  no crean que estoy deprimida, la verdad no lo estoy.