¿Qué se puede hacer cuando te sientes muy solo?
Pero no en calidad de estar, sino de sentir, como eso que dicen que puedo estar con 100 personas a mi lado, pero igual sentirme sola... pues a eso me refiero, me siento algo triste y desanimada, es cuando vienen a mi mente las palabras de mi mejor amigo "estás triste porque quieres", no sé que tan cierto sea eso, hoy aprendí que nada es del todo cierto ni del todo falso, para mí las cosas siempre han sido blancas o negras, pero en este caso todo lo veo un poco gris...
Soy feliz estando con mis amigos y familia. mucho más viéndolos felices y sabiendo que están bien, a pesar de los problemas o las cosas q puedan presentarse, de una u otra forma ellos siempre salen adelante, porque claro es la única forma de sobrevivir... Sin embargo, algo falta, por más feliz que esté con su compañía algo falta, y podría pensarse que me refiero a tener una pareja, pero la realidad es que no, me aterra imaginar tener un novio de nuevo, volver a incluir sentimientos y emociones que honestamente no quiero sentir otra vez...
¿Cómo curaré mi soledad? ¿Perdonando y olvidando? ¿Curando las heridas del pasado? Pues tal vez ayude y seguramente ayudaría mucho si tuviera la capacidad para hacerlo, o por lo menos acelerara el proceso, pero la realidad es que muy contrario a lo que por mucho tiempo pensé, hay cosas que no puedo manejar (una gran cantidad debo decir), cosas que sólo el tiempo podrá resolver y debo ser paciente, esperar...
Me siento sola, mucho, temo que si algún día desaparezco no haya nadie que me busque hasta el cansancio, nadie que sienta que su vida se ha detenido porque no estoy, nadie que sienta que no será lo mismo si me marcho, sé que no estoy sola, que tengo muchas personas a mi alrededor pero... ¿Por qué no es suficiente?
Una persona puede sentirse de mil formas en poco tiempo, o por lo menos es algo que me pasa muy a menudo... Por eso me gusta escribir, es la mejor forma para expresar mis sentimientos y pensamientos, liberando lo que muchas veces reprimo por cobardía.
20 de abril de 2011
18 de abril de 2011
Descubriendo...
Mucha gente me dice que estoy loca, pues yo también lo creo, pero es que "lo normal es aburrido", estar siempre haciendo lo mismo, cansa, es genial salir con cada ocurrencia, no sé, supongo que es algo innato en algunas personas...
¿Será raro querer ser un poco misteriosa a veces? En algunas ocasiones desearía irme a algún lugar por un tiempo, y no decirle a nadie quien soy, si mucho mi nombre y que el resto lo fueran descubriendo poco a poco, siempre he envidiado la oportunidad que tienen aquellas personas que deben irse a otro lugar, porque pueden empezar de nuevo, hacer aún más locuras, e incluso hasta fingir...
Son más las veces en que envidio aquellos que han perdido la memoria, porque aunque la mayoría se sienten desdichados por no saber quienes son, yo adoraría poder olvidar todas las cosas y conocer a cada uno de los que me rodea de nuevo, volverlos a querer, a amar o a odiar.
Soy rara, mucho, pero me encanta, siento que es algo que me hace especial.
¿Será raro querer ser un poco misteriosa a veces? En algunas ocasiones desearía irme a algún lugar por un tiempo, y no decirle a nadie quien soy, si mucho mi nombre y que el resto lo fueran descubriendo poco a poco, siempre he envidiado la oportunidad que tienen aquellas personas que deben irse a otro lugar, porque pueden empezar de nuevo, hacer aún más locuras, e incluso hasta fingir...
Son más las veces en que envidio aquellos que han perdido la memoria, porque aunque la mayoría se sienten desdichados por no saber quienes son, yo adoraría poder olvidar todas las cosas y conocer a cada uno de los que me rodea de nuevo, volverlos a querer, a amar o a odiar.
Soy rara, mucho, pero me encanta, siento que es algo que me hace especial.
12 de abril de 2011
Amigos...
¿En qué te basas para sacar a una persona de tu vida? Supongo que en nada, en la mayoría de las veces las personas sólo desaparecen o tu corazón las va "echando". Es en esas ocasiones en las que cuestiono es frase de "seremos amigos para siempre no importa lo que pase", porque en realidad sí importa lo que pase, si ese amigo te miente, si cambia, si te lastima, la amistad también sale lastimada.
Entonces ¿Por qué decimos cosas que no sabemos o hacemos promesas que no vamos a cumplir? Porque así nos han criado, con ideas de que la verdadera amistad es para siempre, pero ¿y cuando un amigo falla? Pues eso ya no es amistad según lo que nos dicen.
Luego viene eso de aceptar a los demás como son, pero siempre estamos tratando de cambiar a nuestros amigos: "críticas constructivas", todo es para mejorar. ¿Entonces? Es algo que sigue siendo confuso para mí.
Sin embargo no dejaré de creer esas amistades eternas, esos amigos con los cuales he podido distanciarme por infinidad de circunstancias, pero que siguen ahí, esas personas que conoces desde niños, pero que sientes que conociste antes de nacer. Esa familia que tú escoges, los verdaderos AMIGOS.
Entonces ¿Por qué decimos cosas que no sabemos o hacemos promesas que no vamos a cumplir? Porque así nos han criado, con ideas de que la verdadera amistad es para siempre, pero ¿y cuando un amigo falla? Pues eso ya no es amistad según lo que nos dicen.
Luego viene eso de aceptar a los demás como son, pero siempre estamos tratando de cambiar a nuestros amigos: "críticas constructivas", todo es para mejorar. ¿Entonces? Es algo que sigue siendo confuso para mí.
Sin embargo no dejaré de creer esas amistades eternas, esos amigos con los cuales he podido distanciarme por infinidad de circunstancias, pero que siguen ahí, esas personas que conoces desde niños, pero que sientes que conociste antes de nacer. Esa familia que tú escoges, los verdaderos AMIGOS.
Un viaje inesperado
Quisiera empezar publicando un cuento que escribí para niños hace algún tiempo...
UN VIAJE INESPERADO
Hace algún tiempo en un edificio brillante, vivían dos chicos: Cristina, una niña de corazón oscuro y Sebastián, su vecino sensible con el que jugaba todos los días.
Un día de esos extraños con el cielo carnívoro y el alba ominosa, Cristina llegó al edificio con un camello conforme, algunos la veían extraño, otros simplemente ya estaban acostumbrados a sus locuras, pero su madre una mujer decepcionada de todo, le preguntó a su hija que pasaba por su mente, a lo que ella respondió:
- Sólo haré un viaje mamá-
Su madre se encogió de hombros y la dejó hacer lo que quería, de todas formas su pretina descarada la molestaba y debía solucionar ese problema.
Cristina llegó al apartamento de Sebastián, el cual alzando una ceja le dijo que no podría acompañarla.
- ¿por qué?- preguntó Cristina
- Debo ir a una cita con el urólogo tenebroso- respondió Sebastián.
- Puedes ir otro día, vamos que un viaje no te hará daño- replicó Cristina.
Y así, convenciendo a Sebastián, emprendieron su viaje. El camello, sujetado con una cadena inteligente, los condujo hacia la parte más alejada de la ciudad, en donde un alcohólico afable les preguntó:
- ¿Han visto por aquí el ministro talentoso?-
Cristina y Sebastián no sabían a qué se refería ese hombre con su reloj moscorrofio y su cabellera enguarapada, así que lo ignoraron y siguieron su camino. Unos pasos más adelante lograron divisar un titiritero colorido que corría a toda velocidad, Sebastián (el más curioso), lo detuvo y le preguntó:
- Señor titiritero, ¿por qué corre?-
- Es que le he robado dinero al presidente maravilloso y eso tiene al gobierno excitado, así que huyo- respondió el titiritero.
- Pero… ¿por qué no devuelve el dinero?- preguntó Cristina
- Pues, pequeña, lo necesito, debo comprar un galeón trivial cuanto antes, además si regreso me llevaran a la guillotina enfurecida-
- Mmm… que problema –comentó Cristina- lo ayudaríamos, pero no me da la gana, así que suerte y ojalá no lo encuentren.
- Gracias niña, supongo…-
Siguieron su viaje y se encontraron con un palacio gruñón, no les importó y se adentraron en él, querían comida y un poco de agua. Los recibió un panda corrupto, sabían que lo era porque habían escuchado de él en las noticias.
- ¿Quiénes son y qué hacen en mi palacio?- preguntó el Panda muy enojado.
Sebastián a punto de llorar de miedo, contestó:
- Somos Cristina y Sebastián, estamos viajando por los alrededores de la ciudad, sólo queremos un poco de agua y comida-
- ¿y creen que yo les daré comida?- repuso el Panda.
- Si no quiere no nos de nada, hablaremos con el ministro talentoso y él lo pondrá en su lugar- amenazó Cristina.
- Oh, no – dijo preocupado el Panda- el ministro no. Está bien, tomen lo que quieran y pueden quedarse si gustan
- Gracias, pero sólo comeremos un poco y nos marcharemos, el atardecer cabezón nos muestra que se ha hecho tarde- dijo Sebastián.
Comieron, le dieron un poco de agua a su camello y volvieron a casa, en donde sus padres (la mamá de Cristina y el papá de Sebastián), los esperaban con un collar precioso para ella y una mochila impertinente para él.
Cristina y Sebastián se despidieron, agradeciendo al tiempo prudente y a su camello por tan divertido y extraño viaje.
UN VIAJE INESPERADO
Hace algún tiempo en un edificio brillante, vivían dos chicos: Cristina, una niña de corazón oscuro y Sebastián, su vecino sensible con el que jugaba todos los días.
Un día de esos extraños con el cielo carnívoro y el alba ominosa, Cristina llegó al edificio con un camello conforme, algunos la veían extraño, otros simplemente ya estaban acostumbrados a sus locuras, pero su madre una mujer decepcionada de todo, le preguntó a su hija que pasaba por su mente, a lo que ella respondió:
- Sólo haré un viaje mamá-
Su madre se encogió de hombros y la dejó hacer lo que quería, de todas formas su pretina descarada la molestaba y debía solucionar ese problema.
Cristina llegó al apartamento de Sebastián, el cual alzando una ceja le dijo que no podría acompañarla.
- ¿por qué?- preguntó Cristina
- Debo ir a una cita con el urólogo tenebroso- respondió Sebastián.
- Puedes ir otro día, vamos que un viaje no te hará daño- replicó Cristina.
Y así, convenciendo a Sebastián, emprendieron su viaje. El camello, sujetado con una cadena inteligente, los condujo hacia la parte más alejada de la ciudad, en donde un alcohólico afable les preguntó:
- ¿Han visto por aquí el ministro talentoso?-
Cristina y Sebastián no sabían a qué se refería ese hombre con su reloj moscorrofio y su cabellera enguarapada, así que lo ignoraron y siguieron su camino. Unos pasos más adelante lograron divisar un titiritero colorido que corría a toda velocidad, Sebastián (el más curioso), lo detuvo y le preguntó:
- Señor titiritero, ¿por qué corre?-
- Es que le he robado dinero al presidente maravilloso y eso tiene al gobierno excitado, así que huyo- respondió el titiritero.
- Pero… ¿por qué no devuelve el dinero?- preguntó Cristina
- Pues, pequeña, lo necesito, debo comprar un galeón trivial cuanto antes, además si regreso me llevaran a la guillotina enfurecida-
- Mmm… que problema –comentó Cristina- lo ayudaríamos, pero no me da la gana, así que suerte y ojalá no lo encuentren.
- Gracias niña, supongo…-
Siguieron su viaje y se encontraron con un palacio gruñón, no les importó y se adentraron en él, querían comida y un poco de agua. Los recibió un panda corrupto, sabían que lo era porque habían escuchado de él en las noticias.
- ¿Quiénes son y qué hacen en mi palacio?- preguntó el Panda muy enojado.
Sebastián a punto de llorar de miedo, contestó:
- Somos Cristina y Sebastián, estamos viajando por los alrededores de la ciudad, sólo queremos un poco de agua y comida-
- ¿y creen que yo les daré comida?- repuso el Panda.
- Si no quiere no nos de nada, hablaremos con el ministro talentoso y él lo pondrá en su lugar- amenazó Cristina.
- Oh, no – dijo preocupado el Panda- el ministro no. Está bien, tomen lo que quieran y pueden quedarse si gustan
- Gracias, pero sólo comeremos un poco y nos marcharemos, el atardecer cabezón nos muestra que se ha hecho tarde- dijo Sebastián.
Comieron, le dieron un poco de agua a su camello y volvieron a casa, en donde sus padres (la mamá de Cristina y el papá de Sebastián), los esperaban con un collar precioso para ella y una mochila impertinente para él.
Cristina y Sebastián se despidieron, agradeciendo al tiempo prudente y a su camello por tan divertido y extraño viaje.
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