No recuerdo haberme sentido tan bien, cumplir un sueño, un ideal, es algo que siempre te llena de felicidad, y hace algunos días pude cumplir uno de los míos.
Canto desde que supe que lo hacía bien. Un día cualquiera en mi ducha, empecé a ubicar mi voz en donde debía y conseguí afinar, y oh sorpresa cuando sentí que sonaba bien. Tendría unos nueve años cuando este viaje empezó, y poder cantar me llena de alegría, emoción, pasión, me hace sentir viva.
Hace algunos días, logré la primera fase de mi sueño CANTAR en público, y debo decirles, es una de las mejores experiencias que he tenido en mi vida, no fue fácil, me esforcé mucho y vencí muchos miedos, pero lo logré y aunque no gané el concurso, ese día sigue siendo uno de los que mayores satisfacciones me han producido.
Bien dicen que después de la tormenta llega la calma, debo decir que mi tormenta duró demasiado, y aún no estoy en una calma total, digamos que ya no hay truenos ni ventisca, sólo lluvia, pero sé que escampará pronto, en algún punto lo hará y daré todo de mí, para que ese estado sea permanente.